Cuando tu iPhone va lento y no sabes por qué, casi siempre es culpa de algo que tú mismo activaste sin querer.
Mira, esto me pasó hace un par de semanas. Cogí el iPhone de mi cuñada —un XR, no es lo último pero tampoco una antigualla— y la cosa es que iba tan arrastrado que pensé que se había roto. Tardaba en abrir el WhatsApp, el teclado iba con retraso... un desastre. Y ella tan tranquila, pensando que "es que los iPhones viejos son así". Ni de coña. Lo miré cinco minutos y encontré cuatro cosas que lo estaban matando por dentro. Cosas que ella misma había dejado activadas sin saber lo que hacían.
Te cuento las cinco más comunes, porque seguro que tú también tienes alguna encendida ahora mismo.
Vamos a ver, esto es lo primero que miro siempre. iOS tiene una cosa que se llama "Actualización en segundo plano" —la encuentras en Ajustes → General— y básicamente permite que las apps se actualicen, sincronicen y hagan sus cosas aunque no las estés usando. Suena bien en papel. En la práctica, son diez apps peleándose por batería y memoria a la vez que tú intentas abrir el Maps.
📍 Dónde: Ajustes → General → Actualización en segundo plano → desactiva las apps que no necesitesLo de mi cuñada era esto exactamente. Tenía como veinte apps con ese permiso activado. Lo apagué todo —o casi todo, el correo lo dejé— y el móvil mejoró al momento. No exagero: al momento.
▶ 2. El modo de reducción de transparencias... que no tienes activadoAquí la gente se confunde. Hay un ajuste en Accesibilidad que se llama "Reducir transparencia" y lo que hace es simplificar los efectos visuales del sistema. Las capas translúcidas del iOS son bonitas, sí, pero cuestan proceso. En un iPhone con unos años encima, ese coste se nota.
📍 Dónde: Ajustes → Accesibilidad → Pantalla y tamaño del texto → activa "Reducir transparencia"Lo que pasa es que nadie lo activa porque nadie sabe que existe. Vas a Ajustes → Accesibilidad → Pantalla y tamaño del texto, y lo encuentras ahí escondido. Actívalo. El sistema pierde algo de glamour visual pero gana fluidez real. Lo hice en el mío —que era un iPhone 11, ya con sus añitos— y lo hice varias veces en distintos momentos para ver si era efecto placebo. No lo era.
Bueno, esto parece una tontería y no lo es. Cada widget que tienes en tu pantalla de inicio está consultando datos en tiempo real o casi. El del tiempo, el de noticias, el de actividad física... todos están tirando de proceso aunque el móvil esté en tu bolsillo.
📍 Dónde: Mantén pulsada la pantalla de inicio → pulsa el menos (–) en los widgets que no uses¿Que si merece la pena tenerlos todos? Pues depende de cuántos uses de verdad, qué quieres que te diga. Yo tenía siete widgets y usaba activamente dos. Quité los otros cinco y el móvil arrancó bastante más rápido. Sobre todo al desbloquear. Ese medio segundo que ganás al principio del día es más agradecido de lo que parece.
▶ 4. El historial de Safari sin limpiar desde hace mesesTotal que Safari guarda caché, cookies, historial... y eso ocupa espacio. Pero el problema real no es el espacio en sí, sino que cuando Safari tiene que cargar una página nueva, primero revisa todo ese historial para ver si tiene algo guardado. Si el historial es enorme, esa revisión tarda más.
📍 Dónde: Ajustes → Safari → Borrar historial y datos de sitios webVas a Ajustes → Safari → Borrar historial y datos de sitios web. Hazlo. La primera vez que lo hice había tanto acumulado que tardó un momento en procesar. Eso ya te dice algo. Después de limpiarlo, las páginas cargan con una soltura distinta. No es magia, es simplemente que el sistema tiene menos basura entre manos.
▶ 5. Las notificaciones de apps que no usasEsto ralentiza el iPhone de una forma más indirecta pero real. Cada notificación que llega activa el sistema aunque sea un instante. Si tienes cuarenta apps mandando notificaciones —muchas de ellas de apps que ni abres— estás despertando el dispositivo decenas de veces al día sin ningún motivo.
📍 Dónde: Ajustes → Notificaciones → desactiva las apps que no necesitas que te interrumpanVe a Ajustes → Notificaciones y haz una pasada. Te vas a sorprender de cuántas apps tienen permiso para interrumpirte. Mi hermano tenía activadas las notificaciones de una app de recetas que instaló una vez para una cena y nunca más usó. Ahí estaba, mandándole recetas de pasta todos los días... y él sin saberlo.
◆ Cinco cambios pequeños que devuelven la fluidezSon cambios pequeños, ninguno te lleva más de diez minutos en total. Pero juntos se notan. Pruébalo este fin de semana cuando tengas un rato y ya me contarás —mentalmente, claro— si el tuyo va algo más suelto.


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