Fotos nocturnas con el móvil que por fin no parecen sacadas bajo el agua. Sin apps raras, sin flash horroroso.
Mira, esto me pasó hace unas semanas. Fui a una cena, había unas lucecitas de esas de ambiente que quedaban geniales, saqué el móvil para inmortalizar el momento... y la foto salió como si la hubiera hecho una patata con cataratas. Total que me harté. Me puse a trastear de verdad y encontré cosas que no sabía que tenía ahí metidas desde hace tiempo. Vamos a ver lo que hay.
La mayoría lo activa y ya está. Error. El modo noche necesita que el móvil esté quieto — y cuando digo quieto, digo quieto de verdad, no "quietecillo". Mi hermana con un Samsung lo hacía apoyado en la mesa y le salían las fotos perfectas, pero en mano le salían igual de borrosas que antes. La clave está en aguantar la respiración esos dos o tres segundos que tarda en procesar. Lo hice, lo hice varias veces y funciona. Algunos Androids te dicen cuánto tiempo necesitan con una barrita; si ves que pone 6 segundos, busca algo donde apoyarte. Ni de coña lo vas a mantener estable en mano tanto tiempo.
Ostras, esto cambia todo y poca gente lo toca. El ISO alto es el culpable de ese grano horrible en las fotos de noche. El móvil, si lo dejas en automático, lo sube para compensar la falta de luz... y el resultado es un desastre con puntitos por todos lados. Vamos a ver, la solución no es perfecta: bajar el ISO significa que necesitas más tiempo de exposición, o sea, más quieto tienes que estar. Pero la foto queda limpia. Yo lo pongo entre 200 y 400 según cómo esté la luz. ¿Que si te va a ir igual de bien? Pues depende del móvil, qué quieres que te diga.
Cuando tocas para enfocar, el móvil también ajusta la exposición a ese punto. La cosa es que si tocas en la zona oscura, sube la exposición y las luces se queman. Si tocas en la parte más iluminada, la foto queda oscura pero sin esas manchas blancas horribles. Bueno, pues la solución es mantener pulsado hasta que aparece el cuadrado de enfoque con el sol al lado. Ese solecito es el control de exposición: arrástralo hacia abajo para oscurecer o hacia arriba para aclarar. Yo probé esto en mi Xiaomi... bueno, era un Redmi pero da igual, funciona igual. En Samsung y Pixel también está, solo que el icono cambia.
No todos pueden, ojo. Pero si en el modo Pro te aparece la opción de cambiar el formato a RAW o RAW+JPG, actívala. El archivo pesa más, sí. Pero luego en Lightroom Mobile — que es gratis en lo básico — puedes recuperar sombras y luces que en el JPG ya están perdidas para siempre. Había una foto que hice en un concierto, completamente oscura, y con el RAW saqué la cara de la persona de al lado. Con el JPG era imposible. Es un paso extra, lo sé, pero si la foto merece la pena, merece la pena el proceso.
El flash del móvil en interiores nocturnos es el enemigo. Aplana todo, quema las caras, destruye el ambiente. Qué le vamos a hacer, no está diseñado para eso. La alternativa es buscar cualquier fuente de luz que tengas cerca — una vela, una pantalla encendida, la luz de un escaparate — y colocar a la persona o el objeto cerca. Te digo que una sola vela bien aprovechada da un resultado diez veces mejor que el flash. Un colega lo probó en una cena y las fotos parecían sacadas de una revista, con esas sombras largas y ese tono cálido.
Este cuesta asumirlo porque toca hacer malabares. La cámara delantera suele ser bastante peor en condiciones de poca luz. Total que la solución es abrir la cámara trasera, buscar un espejo o usar el temporizador de dos segundos, y disparar así. Sé que parece una locura. Pero si quieres calidad de verdad en una foto de noche, la diferencia es brutal. Muchos móviles tienen el temporizador con cuenta atrás visible en pantalla, así puedes ver el encuadre en el espejo y ajustarte.
Pruébalo una noche cualquiera, no hace falta que sea una ocasión especial. Sal a la calle, pon el modo Pro, baja el ISO, toca bien la pantalla... y ya me contarás (mentalmente).


No hay comentarios:
Publicar un comentario